Sodepaz en Santiago: ciudadanía organizada frente al genocidio en Gaza

El pasado 14 de marzo, FIARE, la banca ética que acompaña a Sodepaz desde hace más de 15 años, nos invitó a participar en una mesa redonda en Santiago de Compostela. El objetivo era reflexionar sobre el papel que la ciudadanía organizada puede jugar frente al genocidio que se perpetúa en Gaza.

La invitación llegó pocos días antes del ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán. No solo Gaza y Palestina: toda la región se ha colocado en el centro del tablero.

Llevamos años defendiendo que el futuro de Palestina es también el nuestro. Así lo ha gritado una multitud en todo el mundo, movilizada en solidaridad con este pueblo. Una ciudadanía que ha demostrado que puede presionar a sus gobiernos, arriesgar su integridad y su libertad, y mantener la voz alta durante dos años de brutal agresión contra la población civil en Gaza.

En ese tiempo, la información nos ha invadido, confundido y sobreinformado. Gran parte de ella es propaganda de guerra que omite, distorsiona o minimiza los datos según los intereses dominantes. Y la enorme movilización social global ha sido minimizada e incluso ridiculizada.

A modo de testimonio, analizamos hasta el 13 de marzo de 2026 qué información se transmitía sobre Gaza y Palestina en dos canales oficiales de WhatsApp: el de la Comisión Europea (creado el 23 de abril de 2024, con 174.000 suscripciones) y el del Parlamento Europeo (creado el 10 de abril de 2024, con 268.000 suscripciones).

En el canal de la Comisión Europea, la palabra “Palestina” aparece 0 veces; “Gaza”, 2 veces; e “Israel”, 1 vez. En el del Parlamento Europeo: “Palestina” 0 veces; “Gaza” 19; e “Israel” 10.

Es evidente: con un genocidio en curso durante dos años, la Comisión Europea hace desaparecer Palestina, ignora al genocida (Israel) y menciona a las víctimas gazatíes solo en dos ocasiones.

La última noticia de la Comisión en ese canal, en plena guerra contra Irán iniciada el 28 de febrero, es: “Resiliencia estratégica es nuestro compromiso por un futuro seguro: empoderar a los campesinos usando tecnología para mantener limpia nuestra agua y resguardar a quienes protegen nuestra naturaleza. Más resiliencia, Europa saludable”.

Parece un chiste malo. Mientras se desata una guerra ilegal provocada por el imperio, Israel camina impune en su estrategia de colonialismo de asentamiento, expulsando a la población residente que ni siquiera sirve ya como mano de obra sometida.