
El pasado 28 de agosto falleció en La Habana Luis Hilario Bérriz Pérez, fundador y único presidente que ha tenido CUBASOLAR desde su creación en 1994. Tenía 86 años.
Nacido en La Habana el 14 de enero de 1940, Bérriz se graduó como Ingeniero Mecánico en Checoslovaquia en 1965 y más tarde alcanzó el grado de Doctor en Ciencias Técnicas, además de Investigador y Profesor Titular. A lo largo de su carrera estuvo vinculado a la Universidad de Oriente, y ya en 1984 fundó el Centro de Investigaciones de Energía Solar, germen de lo que diez años después sería CUBASOLAR. Su trabajo fue reconocido con distinciones como la Orden Carlos J. Finlay, y su figura fue descrita por la Academia de Ciencias de Cuba, tras su fallecimiento, como la de uno de los científicos que con más firmeza defendió las energías renovables en la isla.
Bérriz dedicó más de cuatro décadas a demostrar que la soberanía energética de Cuba pasaba por el sol, mucho antes de que la crisis energética actual pusiera la generación solar en el centro del debate. Para él, la energía solar no era solo una cuestión técnica: la entendía también como una herramienta de justicia social, defendiendo en sus escritos que, a diferencia de otras fuentes de energía, al sol “no se le puede bloquear, no se le puede dominar, no se le puede destruir”. Bajo su presidencia, CUBASOLAR se convirtió en un referente nacional, formando a generaciones de técnicos y llevando la energía renovable a comunidades de toda la isla.
SODePAZ participó en la propia constitución de CUBASOLAR en 1994, y desde entonces esa alianza inicial ha ido creciendo hasta convertirse en una de las colaboraciones más sólidas y duraderas de nuestra organización en Cuba. Ese mismo principio —el derecho a la energía como derecho a una vida digna— es el que ha sostenido durante años nuestra colaboración, con proyectos que han acompañado a distintos territorios cubanos en su tránsito hacia fuentes renovables. Hoy, esa alianza continúa viva en nuestros programas de electrificación solar, entre ellos Sol Vital, que lleva sistemas fotovoltaicos con baterías a hogares con menores que dependen de equipos vitales para vivir. Es, en buena medida, herencia directa de la terquedad luminosa de Luis: la idea de que nadie debería quedarse sin electricidad cuando de eso depende su vida.
Luis Bérriz deja una organización, CUBASOLAR, que continúa su trabajo con la misma vocación con la que él la fundó hace más de treinta años. Desde SODePAZ seguimos construyendo, junto a CUBASOLAR, panel a panel, el futuro que Luis imaginó para Cuba.
Con los pueblos del Sur, como siempre. Hasta siempre, Luis.
Foto Unicef