Miradas en Contexto. Aproximaciones desde la universidad a la Cuba actual

MIRADAS EN CONTEXTO
APROXIMACIONES DESDE LA UNIVERSIDAD A LA CUBA ACTUAL
Compilador
Abel Enrique González Santamaría
Colaboración especial
Rafael Emilio Cervantes Martínez y Lucilo Batlle Reyes

Texto completo: Pdf

 

 

Introducción
Hace solo tres años el pueblo cubano asistió masivamente al
proceso de consulta de la nueva Constitución de la República
de Cuba. La participación de casi nueve millones de personas
obtuvo como resultado la modificación de 134 artículos, lo que
representó casi el 60%. La Asamblea Nacional del Poder Popu-
lar aprobó el 23 de diciembre de 2018 la Carta Magna, que fue
ratificada en referendo popular el 24 de febrero de 2019 por
el 86,85% (6 816 169 de electores) que acudieron a las urnas.
La mayor cantidad de votantes pertenecen a las generaciones
nacidas con posterioridad al triunfo revolucionario de 1959. El
proceso de consulta demostró el carácter democrático y parti-
cipativo del sistema socialista cubano, donde el pueblo recono-
ció las conquistas alcanzadas pero también las insatisfacciones
sociales acumuladas en el tiempo. Hubo más de 1 700 000 inter-
venciones de las que se derivaron unas 783 000 propuestas.
Con la aprobación de la ley de leyes comenzó una nueva
etapa del proceso revolucionario, precedida por el VII Congreso
del Partido Comunista de Cuba (2016), que dio continuidad a
los acuerdos del VI Congreso (2011) y avanzó en la elaboración
de documentos programáticos acerca del Modelo Económico
y Social Cubano de Desarrollo Socialista, que tuvo un reflejo
importante en el ámbito constitucional. La nueva Carta Magna
se ajustaba al contexto internacional y a los cambios proclama-
dos por la sociedad para alcanzar un socialismo cada vez más
próspero, sostenible, democrático, inclusivo y participativo.
Con este trascendental paso, la Revolución salió fortalecida y
con una visión clara del futuro a construir por las nuevas gene-
raciones para hacer efectivos los preceptos constitucionales.
Se debe tener en cuenta que este proceso se desarrolló en
medio de un escenario complejo para América Latina y el Caribe,
y en particular para Cuba, por el incremento de las agresiones
del gobierno estadounidense de Donald Trump (2017-2021).
Nuevamente estaba en apogeo la denominada «Doctrina Mon-
roe» hacia la región y el desprecio hacia el socialismo.
A pesar de ello, Cuba continuó implementando sus planes
de desarrollo. Pero no había transcurrido un año de la aproba-
ción de la Constitución y el país recibió el impacto del nuevo
coronavirus SARS-CoV-2 y la infección COVID-19, declarada en
marzo de 2020 por la Organización Mundial de la Salud como
pandemia global. Todo el país se movilizó en función de preve-
nir y enfrentar la letal enfermedad.
En medio de ese complejo escenario el gobierno de Trump
incrementó el cerco económico contra la nación. Se desarrollaba
en Estados Unidos la campaña presidencial por la reelección del
presidente republicano, quien mantuvo durante toda la con-
tienda un lenguaje agresivo y de odio contra el socialismo, y
aseguraba que «la libertad de Cuba iba a ser uno de sus grandes
triunfos».
Sin embargo, el candidato demócrata Joe Biden en sus discur-
sos trató de distanciarse de las posiciones extremas de Trump.
En octubre de 2020, durante su visita a la Florida, pronunció un
discurso que en esencia estuvo dirigido a criticar la posición de
línea dura contra la Isla mantenida por su contendiente repu-
blicano, y a reiterar que estaba dispuesto a implementar una
«nueva política» hacia la Mayor de las Antillas. Precisó que
«necesitamos una nueva política hacia Cuba. El enfoque de esta
Administración no está funcionando».
Esa posición pública la defendió Biden durante toda la cam-
paña electoral, a pesar de las presiones y acusaciones de Trump
al calificarlo como socialista y de la izquierda radical. El tema
Cuba fue abordado fundamentalmente desde dos prismas: uno
doméstico para complacer al electorado cubanoamericano de la
Florida, y otro de política exterior para frenar su influencia en
América Latina y el Caribe.
La extrema derecha anticubana desplegó toda su maqui-
naria para frenar la posibilidad de que Biden retomara un
acercamiento hacia la Isla. Reaccionaron preocupados por
la posibilidad de que una vez en la Casa Blanca, mejorara las
relaciones con Cuba, de forma similar a cuando se desempeñó
como vicepresidente de la Administración de Barack Obama
(2009-2017), en la cual se lograron algunos avances en las rela-
ciones bilaterales.
Biden llega a ocupar la presidencia estadounidense en
enero de 2021 y tras seis meses en el poder, no se evidencia-
ban resultados que se correspondieran con sus promesas elec-
torales de mejorar las relaciones entre ambos países. La extrema
derecha anticubana, motivada por este inmovilismo, organizó
una operación político-comunicacional, financiada con fondos
del gobierno de Estados Unidos. La misma perseguía acelerar
sus planes de «cambio de régimen» y obstaculizar cualquier
acción del ejecutivo estadounidense dirigida a levantar o flexi-
bilizar alguna de las 243 medidas coercitivas impuestas por el
gobierno de Trump para el recrudecimiento del bloqueo eco-
nómico, comercial y financiero, de ellas 55 aplicadas durante la
pandemia de la COVID-19.
Tres meses más tarde se celebró el VIII Congreso del Par-
tido Comunista de Cuba. En la presentación del Informe Cen-
tral, el General de Ejército Raúl Castro Ruz hizo un análisis
crítico y profundo sobre la situación económica, social, polí-
tica, cultural y de las relaciones internacionales del país en el
quinquenio que finalizaba. Durante el evento se intercambió
sobre temas socioeconómicos, la actualización del modelo de
desarrollo socialista, el Plan Nacional de Cuba hasta 2030, el
trabajo político-ideológico, la relación con las masas, la política
de cuadros, su fortalecimiento y el papel del Partido. El presi-
dente de la República Miguel Díaz-Canel Bermúdez fue electo
como primer secretario del Comité Central del PCC. Finalizó
así el proceso de traspaso paulatino a las nuevas generaciones
de las principales tareas del país y las que asumían el reto de
asegurar la continuidad de la Revolución.
La máxima dirección de la nación priorizó el enfrentamiento
a las medidas del bloqueo para disminuir su impacto en la
población y el esfuerzo permanente para afrontar la pande-
mia y evitar al máximo la pérdida de vidas humanas. Bajo el
impulso directo del presidente, en breve tiempo los científicos
cubanos lograron 5 candidatos vacunales contra la COVID-19,
de los cuales tres ya fueron aprobadas como vacunas: Abdala,
Soberana 02 y Soberana Plus.
La Mayor de las Antillas logró la primera vacuna latinoa-
mericana y caribeña contra la COVID-19, con probada calidad,
seguridad y eficacia. Las autoridades cubanas desplegaron su
estrategia para el desarrollo, introducción y extensión de las
vacunas. Se diseñó un escalonamiento de fases que partió desde
los ensayos clínicos, los estudios en grupos de riesgo, la inter-
vención sanitaria hasta llegar a la etapa de vacunación masiva
Paralelamente se vivía en el país una situación muy difícil,
caracterizada por la escasez de alimentos, medicinas, el desa-
bastecimiento de productos de primera necesidad y afectaciones
en el servicio de energía eléctrica a la población. A lo que se le
sumó la acumulación de problemas sociales que no han tenido la
mejor solución, en ocasiones por la lenta aplicación de las políti-
cas aprobadas en beneficio de los ciudadanos.
Este escenario fue aprovechado por los grupos extremis-
tas radicados en territorio estadounidense para aplicar una de
las etapas de su operación político-comunicacional: pasar de
las acciones en las redes sociales en internet a realizar acciones
en las calles. El plan estaba en curso desde hacía varios meses.
Todo estaba preparado. Era evidente que en cualquier momento
entraba en su fase más agresiva. Recuerdo que el sábado 10 de
julio en mi muro de Facebook publiqué:
La Patria está amenazada por dos enemigos muy peligrosos
en medio de una severa crisis económica global: el gobierno
de Estados Unidos y la pandemia de la COVID-19. El pri-
mero mantiene intactas las 243 medidas coercitivas unila-
terales para asfixiar a Cuba impuestas por el gobierno de
Trump, de las cuales 55 fueron dictadas durante la pan-
demia. El segundo está atacando también con fuerza a los
cubanos, que experimentan en los últimos días el mayor
incremento de infectados y el número más alto de fallecidos.
Ambos enemigos están causando incalculables daños huma-
nos. La Dirección de la Revolución, junto al heroico pueblo
cubano, está enfrentando sabiamente cada agresión y dando
la pelea como digna continuadora de Fidel y Raúl. ¡Aquí
no se rinde nadie.
Y así fue. El día escogido por las fuerzas contrarrevoluciona-
rias para provocar un estallido social fue un domingo, aprove-
chando que la mayoría de la población estaba en sus viviendas
compartiendo en familia a pesar de la compleja situación epi-
demiológica. ¿Qué pasó el domingo 11 de julio de 2021 en
Cuba? ¿Cuáles fueron los factores internos y externos que
influyeron en los disturbios y actos vandálicos perpetrados en
algunas localidades de la nación? ¿Quiénes pedían una «inter-
vención humanitaria»? ¿Qué resultados se esperaban de la ope-
ración político-comunicacional? ¿Cuál es el proyecto de la Cuba
actual?
Para responder estas y otras interrogantes les proponemos
esta compilación de reflexiones, vivencias, análisis y artículos
de 31 profesores universitarios de las tres regiones del país. La
mayoría de ellos han sido protagonistas en la formación de
varias generaciones de profesionales, muchos escribieron al
calor de los acontecimientos y todos lo hicieron desde la pasión,
el compromiso por la obra social que construyen los cubanos
y conscientes de la importancia de la educación y la formación
integral de la juventud. Dignos portadores del legado que hace
más de un siglo nos confió el Maestro:
«Hay un cúmulo de verdades esenciales que caben en el ala
de un colibrí y son, sin embargo, la clave de la paz pública, la
elevación espiritual y la grandeza patria… Ser bueno es el único
modo de ser dichoso. Ser culto es el único modo de ser libre».
Dr.C. Abel Enrique González Santamaría
11 de septiembre de 2021.

Últimos posts

Líneas de trabajo

Turismo solidario

La voz de SODePAZ

El turismo solidario fue durante años una de las señas de identidad más reconocibles de SODePAZ y una de las herramientas más potentes para conectar a nuestra base social con las realidades de los
territorios en los que trabajamos. Una práctica de intercooperación y encuentro horizontal entre personas del Norte y comunidades del Sur, en la que el viaje era también un acto político y de consumo responsable. Visitar con respeto, aprender con humildad y volver transformadas. Así entendíamos el turismo solidario.

Los viajes combinaban la experiencia directa con las comunidades, la formación política sobre el contexto y el encuentro con organizaciones de mujeres, proyectos agroecológicos e iniciativas de soberanía alimentaria. El contacto directo hacía visible, de forma encarnada, que otro modelo de relación entre las personas y el territorio es posible y ya está en marcha.

Qué hicimos y dónde estamos

El 75% de las personas que viajaron con SODePAZ fueron mujeres. Esta realidad orientó el diseño de los programas: en cada itinerario incluíamos encuentros con mujeres que lideran cooperativas, proyectos comunitarios y luchas por sus derechos, haciendo visible lo que el turismo convencional no muestra.

Esta línea cumplió con creces su propósito. Su cierre no responde a un fracaso ni a un cambio de orientación: la intensificación de los conflictos, la crisis climática y la insostenibilidad ambiental de los desplazamientos internacionales hicieron inviable mantenerla con la coherencia y la calidad que SODePAZ siempre le exigió. La experiencia acumulada, las metodologías desarrolladas y las alianzas construidas siguen siendo parte del patrimonio vivo de la organización.

→ Si quieres conocer en profundidad nuestra hoja de ruta

Líneas de trabajo

Cooperación internacional para la justicia global

La voz de SODePAZ

La cooperación internacional es el eje central de nuestra acción. La entendemos como una herramienta política y técnica al servicio del fortalecimiento de capacidades locales, la ampliación de derechos y la construcción de alternativas. Cooperar, para SODePAZ, significa acompañar procesos comunitarios de medio y largo plazo, basados en la confianza, la corresponsabilidad y el respeto mutuo.

Trabajamos en ámbitos como la soberanía alimentaria, la gestión sostenible de recursos naturales, el acceso al agua segura, la transición energética, la resiliencia comunitaria y el fortalecimiento organizativo. Priorizamos proyectos que integren varias dimensiones del desarrollo y que respondan a necesidades definidas desde los propios territorios y comunidades.

Qué hacemos

Desde nuestros inicios, desarrollamos proyectos de cooperación en países como Cuba, Guatemala, Haití, Ecuador y Palestina. Actuamos en los sectores de las energías renovables, la soberanía alimentaria, la salud, los derechos humanos, el acceso al agua potable y la lucha contra el cambio climático.

En Cuba, nuestra trayectoria más larga, combinamos cooperación energética, comercio justo y trabajo con universidades y centros científicos. En Guatemala, nos concentramos en el Corredor Seco: agua, agroecología, soberanía alimentaria y fortalecimiento de las organizaciones de mujeres. En Haití, articulamos respuesta humanitaria con construcción de resiliencia comunitaria. En Ecuador, impulsamos desarrollo rural sostenible y cooperación triangular Sur-Sur. En Palestina, actuamos desde la solidaridad política y el acompañamiento a organizaciones locales.

→ Si quieres conocer en profundidad nuestra hoja de ruta

Líneas de trabajo

Acción humanitaria y resiliencia comunitaria

La voz de SODePAZ

Cuando la crisis llega, la solidaridad se activa. La acción humanitaria de SODePAZ se construye sobre relaciones previas con organizaciones locales: somos capaces de responder porque llevamos años construyendo confianza en los territorios. Actuamos ante situaciones de emergencia con recursos básicos, apoyo logístico y una base social movilizada, siempre desde una mirada de derechos, género y sostenibilidad.

La experiencia en Cuba y Haití ha demostrado la importancia de estas redes: cuando la emergencia llega, la capacidad de respuesta ya está tejida. Toda intervención humanitaria se articula con procesos de desarrollo a largo

Qué hacemos

Participamos en campañas de solidaridad internacional con Palestina, Cuba y los pueblos en resistencia. Somos activos en la campaña BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones), en defensa de los derechos del pueblo palestino. Mantenemos redes de solidaridad con organizaciones locales en los países donde trabajamos, que permiten articular respuestas rápidas y coherentes con las dinámicas comunitarias.

Nuestra acción humanitaria cumple los principios internacionales de humanidad, imparcialidad e independencia, y prioriza la participación de las comunidades afectadas en el diseño y la gestión de las intervenciones. Nos guía la convicción de que la ayuda eficaz es la que fortalece capacidades locales, no la que las sustituye.

→ Si quieres conocer en profundidad nuestra hoja de ruta

Líneas de trabajo

Educación para la ciudadanía global y transformación social

La voz de SODePAZ

La educación para la ciudadanía global es, para SODePAZ, una apuesta política. Orientada a derribar muros de ignorancia, prejuicio, colonialidad y desmovilización social, esta línea busca construir pensamiento crítico, capacidad de análisis y compromiso con la transformación. Creemos que cambiar el mundo empieza por entenderlo.

Trabajamos especialmente con jóvenes, universidades, profesorado, movimientos sociales y colectivos de la economía solidaria. Promovemos la reflexión sobre las causas estructurales de las desigualdades y construimos, junto a centros de investigación del Estado español y de los países donde trabajamos, una comunidad de aprendizaje comprometida con la justicia global.

Qué hacemos

Desarrollamos programas educativos, actividades de sensibilización y espacios de formación sobre temas como la soberanía alimentaria, la justicia climática, los derechos humanos, las relaciones Norte-Sur y la economía solidaria. Impulsamos talleres, seminarios, materiales didácticos y publicaciones periódicas.

Trabajamos la dimensión migratoria como eje de sensibilización: promovemos el conocimiento de las causas estructurales de la movilidad humana y contribuimos a construir una sociedad de acogida crítica, antirracista y feminista. A través de exposiciones como “Bienvenidas” y herramientas de comunicación electrónica, acercamos estas realidades a la ciudadanía.

→ Si quieres conocer en profundidad nuestra hoja de ruta

Líneas de trabajo

Incidencia política y movilización social

La voz de SODePAZ

SODePAZ se define como una organización con vocación política, comprometida con la transformación de las estructuras que generan desigualdad. La incidencia política es uno de los ejes centrales de nuestra acción: queremos influir en políticas públicas, generar debate social y fortalecer las redes de
solidaridad internacional.

Impulsamos campañas, acciones de denuncia y espacios de articulación con otros actores, abordando cuestiones como los derechos humanos, la justicia climática, las relaciones Norte-Sur, el militarismo, el racismo estructural y la defensa de los pueblos sometidos a ocupación, bloqueo o violencia sistémica. La movilización social es una herramienta clave para generar cambios estructurales reales.

Qué hacemos

Participamos en redes, plataformas y coordinadoras de la sociedad civil española e internacional. Elaboramos materiales, campañas y posicionamientos públicos que visibilizan problemáticas y contribuyen a situarlas en la agenda social y política. Conectamos el trabajo en terreno con el discurso político: lo que ocurre en Cuba, Palestina o Guatemala tiene implicaciones aquí, y lo decimos.

Promovemos los derechos humanos en la agenda pública a través de estrategias con medios locales, nacionales e internacionales, redes sociales y publicaciones. Con un enfoque multidisciplinar construido a lo largo de nuestra trayectoria, cada una de nuestras líneas contribuye a incidir en el desarrollo de una política basada en la sensibilización, la educación y la construcción de una ciudadanía global crítica.

→ Recursos 

Líneas de trabajo

Comunicación participativa y estratégica

La voz de SODePAZ

La comunicación es para SODePAZ un eje de acción política, una herramienta estratégica al servicio de la incidencia y la construcción de base social. En un contexto de saturación informativa, apostamos por una comunicación que prime la calidad sobre la cantidad, la profundidad sobre el ruido y la coherencia sobre la presencia constante.

Vigilamos activamente nuestra propia comunicación: qué se dice, cómo se dice, a quién se dirige y con qué propósito. Combinamos diferentes canales y formatos, promovemos la participación de socias y voluntarias, y reforzamos la producción de narrativas propias. La comunicación no es un departamento aparte: acompaña todo el ciclo de intervención y se vincula a la sistematización de experiencias y al fortalecimiento de la incidencia.

Qué hacemos

Producimos materiales informativos, publicaciones periódicas, contenidos audiovisuales y presencia en redes sociales. Apostamos por formatos que permitan conectar con nuevas audiencias, especialmente jóvenes, sin renunciar a la profundidad política ni a la capacidad crítica que define la identidad de
SODePAZ.

Promovemos los derechos humanos en la agenda pública a través de estrategias comunicativas con medios locales, nacionales e internacionales. Generamos y difundimos el conocimiento producido en nuestros proyectos, con el objetivo de posicionar a SODePAZ como referente en los ámbitos en los que trabaja. La comunicación, para nosotras, es también militancia.

→ Si quieres conocer en profundidad nuestra hoja de ruta

Líneas de trabajo

Economía social y solidaria: comercio justo y consumo responsable

La voz de SODePAZ

La economía social y solidaria constituye para SODePAZ un marco político y ético desde el que entendemos la relación entre producción, consumo y transformación social. Frente a un modelo económico basado en la acumulación y la competencia, apostamos por prácticas orientadas a la sostenibilidad de la vida, la distribución justa de la riqueza y la democratización de la economía. Porque existen alternativas reales, construidas desde movimientos sociales y economías transformadoras, que se atreven a imaginar y practicar otros mundos posibles.

El comercio justo cumple para nosotras una doble función estratégica: genera ingresos propios que refuerzan la autonomía de la organización y sirve como herramienta de educación crítica y sensibilización con las realidades de los territorios de intervención. El consumo responsable no es una opción individual, sino un derecho colectivo y una herramienta de transformación social.

Qué hacemos

Llevamos 30 años impulsando el comercio justo internacional y local. Importamos productos de los territorios donde trabajamos y los distribuimos a través de nuestra tienda online y punto de venta en
Madrid (C/ La Palma 69). Trabajamos en circuitos de intercooperación con redes solidarias como Medicuba Europa y el Movimiento Estatal de Solidaridad con Cuba.

Somos impulsores de la web GRUPO A GRUPO, nacida para la coordinación de productores ecológicos, distribuidores y grupos de consumo, con más de 9.000 personas y entidades registradas. Pertenecemos a la red Espacio por un Comercio Justo y formamos parte de la cooperativa Espanìca. Apostamos por canales alternativos de comercialización que eviten que los mecanismos burocráticos de certificación discriminen iniciativas locales de verdadero valor solidario.

→ Si quieres conocer en profundidad nuestra hoja de ruta

Nuestros valores

Justicia social

Trabajamos por transformar las estructuras que generan desigualdad entre los pueblos del Norte y el Sur global. La justicia social no es un objetivo final, sino el horizonte permanente que orienta todas nuestras acciones.

Entendemos que la pobreza y la exclusión no son fenómenos naturales sino el resultado de sistemas económicos y políticos injustos que es posible y necesario cambiar. Por eso apostamos por la incidencia política, la sensibilización y la cooperación directa con comunidades del Sur global.

Creemos en una solidaridad que va más allá de la caridad: una solidaridad que reconoce la dignidad de todas las personas y trabaja para que los derechos sean efectivos, no solo declarados.

Nuestros valores

Comercio justo

La voz de SODePAZ

Promovemos relaciones comerciales equitativas que respeten los derechos de los productores y productoras del Sur. Llevamos más de 30 años apostando por el comercio justo como herramienta de transformación social y económica.

Importamos directamente productos de cooperativas y comunidades con las que trabajamos: café de Cuba, azúcar ecológica, aceite de oliva de Marinaleda, chocolate y otros productos que garantizan precios justos a quienes los producen.

No distribuimos en grandes superficies. Utilizamos canales alternativos: nuestra tienda física, grupos de consumo y redes de economía solidaria, porque creemos que el dónde y el cómo compramos también es político.

Nuestros valores

Equidad de género

La perspectiva de género es transversal en todos nuestros proyectos, programas y actividades. No es un añadido ni un requisito burocrático: es una convicción que atraviesa toda nuestra forma de entender el mundo y de trabajar.

El 60% de las personas que pasan hambre en el mundo son mujeres y niñas. Las mujeres realizan el 66% del trabajo mundial pero perciben solo el 10% de los ingresos. Esta realidad nos obliga a colocar la equidad de género en el centro de la cooperación al desarrollo.

En SODePAZ contamos con una Estrategia de Género propia que guía la incorporación del enfoque feminista en todos nuestros proyectos, desde el diagnóstico hasta la evaluación.

Nuestros valores

Soberanía alimentaria

Apoyamos el derecho de los pueblos a definir sus propias políticas alimentarias, sin dependencia de mercados globales que no respetan ni a las personas ni al planeta. La soberanía alimentaria es un derecho, no un privilegio.

Trabajamos con comunidades campesinas en Guatemala, Cuba, Colombia y Haití para fortalecer sistemas agroecológicos locales, recuperar semillas tradicionales y garantizar el acceso a agua y tierra.

Creemos que la agroecología es la respuesta más coherente a la crisis alimentaria y climática: produce alimentos sanos, cuida el territorio y empodera a las comunidades que lo habitan.

Nuestros valores

Democracia participativa

La voz de SODePAZ

Fomentamos la participación activa y radical de la ciudadanía en los procesos de toma de decisiones. La democracia representativa es insuficiente cuando las decisiones que afectan a las personas se toman lejos de ellas.

En nuestra propia organización apostamos por estructuras horizontales y participativas. Las socias y socios de SODePAZ tienen voz y voto en las decisiones estratégicas de la organización a través de la Asamblea General.

En los proyectos de cooperación, la participación de las comunidades no es un protocolo sino una condición: las comunidades definen sus necesidades, diseñan las soluciones y evalúan los resultados.

Nuestros valores

Derechos humanos

La defensa de los derechos humanos en todas sus formas es el eje central de nuestra misión. No distinguimos entre derechos civiles, políticos, económicos, sociales o culturales: todos son universales, indivisibles e interdependientes.

Trabajamos especialmente en contextos donde los derechos humanos están sistemáticamente vulnerados: Palestina, donde apoyamos a organizaciones que documentan violaciones y acompañan a presas políticas; Colombia, donde acompañamos a comunidades afectadas por el conflicto armado.

Creemos que la solidaridad internacional es en sí misma un ejercicio de defensa de los derechos humanos: visibilizar, denunciar e incidir desde el Norte para que los derechos sean reales en el Sur.

Nuestros valores

Respeto al medio ambiente

Actuamos desde la conciencia de que la crisis ecológica afecta especialmente a las comunidades más vulnerables del Sur global, que son quienes menos han contribuido a provocarla y quienes menos recursos tienen para afrontarla.

La transición ecológica no puede ser solo tecnológica: necesita ser también social, política y económica. Por eso promovemos energías renovables en Cuba, agroecología en Guatemala y Haití, y consumo responsable desde Madrid.

El respeto al medio ambiente no es opcional ni cosmético en nuestra organización: es una condición de posibilidad para la justicia social que queremos construir.

Nuestros valores

Pensamiento crítico

Promovemos una mirada crítica sobre las causas estructurales de la pobreza y la desigualdad global. No nos conformamos con tratar síntomas: buscamos entender y transformar las causas.

La educación para el desarrollo y la sensibilización son herramientas fundamentales en nuestro trabajo. Organizamos talleres, seminarios, exposiciones y publicaciones para fomentar una ciudadanía global crítica y comprometida.

Cuestionamos los relatos dominantes sobre el desarrollo, la ayuda humanitaria y las relaciones Norte-Sur. Creemos que cambiar el mundo empieza por cambiar la manera de entenderlo.

Líneas de trabajo

Comunidad de aprendizaje

En los últimos años, SODePAZ ha ido consolidando una dimensión especialmente relevante de su trabajo: la construcción de una comunidad de aprendizaje vinculada a la cooperación transformadora, la educación para la ciudadanía global y la generación compartida de conocimiento.

Esta comunidad de aprendizaje no se limita a la firma de convenios o a la realización puntual de actividades formativas, sino que expresa una forma de entender la cooperación como un espacio de intercambio horizontal entre organizaciones sociales, comunidades, universidades, centros de investigación y actores públicos. Desde esta perspectiva, el conocimiento no se concibe como una producción exclusivamente académica ni como un recurso técnico separado de la práctica, sino como una construcción colectiva vinculada a procesos reales de transformación social.

SODePAZ ha ido tejiendo relaciones de colaboración con universidades, centros de formación y centros de investigación tanto del Estado español como de los países de intervención —Cuba, Haití, Palestina, Guatemala y Ecuador— y del entorno europeo. Este ecosistema de aprendizaje mutuo conecta investigación aplicada, formación, prácticas, voluntariado, cooperación internacional y acción política, y constituye una de las fortalezas del modelo de intervención de SODePAZ: permite intercambiar capacidades, acompañar procesos de innovación y conectar conocimiento técnico con compromiso social.

Esta comunidad de aprendizaje cumple varias funciones estratégicas. En primer lugar, fortalece la calidad técnica de las intervenciones, al facilitar el acceso a conocimiento especializado, capacidades de investigación y metodologías innovadoras. En segundo lugar, amplía el impacto de la educación para la transformación social, al conectar a estudiantes, profesorado y personal investigador con procesos concretos de cooperación y solidaridad internacional. En tercer lugar, contribuye a la legitimidad pública de la organización, al situarla como un actor capaz de articular puentes entre el ámbito social y el ámbito académico.

Para el periodo 2026–2034, SODePAZ se propone consolidar y ampliar esta comunidad de aprendizaje, reforzando los convenios existentes, promoviendo nuevas alianzas y generando espacios estables de intercambio, prácticas, investigación aplicada, formación y producción de materiales. Esta línea de trabajo permitirá fortalecer tanto la dimensión educativa y política de la organización como la calidad y sostenibilidad de sus intervenciones en cooperación internacional.

La tienda permanece cerrada por vacaciones hasta el 14 de septiembre. Mientras tanto, pide azúcar de Cuba, café y pasta Libera Terra en nuestra tienda virtual.